No me critiques si no me acerco, es que siento inseguridad.
En la comida del mediodía había cebolla cruda y me la comí toda.
No quiero respirarte cerca.
Menos tomarte de la mano y trasmitirte mi sudor.
Tras las primeras capas de las cebollas todo es más jugoso.
Sí, pero también provoca lagrimeo.
No te me acerques mucho hoy.
lunes 24 de marzo de 2008
cebolla cruda ***
sábado 22 de marzo de 2008
reencuentro *****
el mar tiene la ventaja de que difícilmente te imaginas que dejará de tener olas.
los tsunamis, sin embargo, son precedidos de un extraño momento desolado.
martes 18 de marzo de 2008
Sinestesia
Escucharte era dejar de ser de mármol y volverme aurora, mirar dentro de gelatinas las cosas, sentir vértigos de nuez. Tus dedos en mi frente prendían antorchas, desapareciendo pies y piernas, volviéndome nieve que se deteriora. Tenías luz en las manos, te lo digo yo que la miré con el cuerpo entero. Tus palabras eran objetos giratorios que se insertaban como agujas, dardos y aguijones en mi sensible piel.
Tuve que trasnochar los recuerdos que se convertían en amargura en mi paladar, reposar en agua bendita las caricias, mi pelvis y tu rostro, para poder volver a ver con mirada cotidiana o casi casi, al mundo.
Un silbato rellenó mi cerebro y volví a ser tu calcomanía, tú mi lápiz y mi tinta. Ese sonido del tren me supo a despedida o a reingreso, a paz o a tortura. Dime por favor si se trata de señales de bienvenida o de guerra, de reencuentro y salvación o de huída a lo seco.
jueves 28 de febrero de 2008
Siempre he sabido que es un lugar común el usar la sangre para llamar la atención o dramatizar. Qué trillado. Por eso simplemente uso éste color en las letras para que tú te preguntes qué pasa conmigo. Y es que ¿cómo dejar de esperar que te fijes en mí, te preocupes y ocupes?
miércoles 20 de febrero de 2008
¡Se volvió papel! *** **
martes 19 de febrero de 2008
algunas ventajas de ser helecho *****
Siendo lo que eres seguramente podríamos pensarte algunas bondades. No te fijes en que eres de lo más común y vulgar y brotas por doquier en tus diversas y a la vez parecidas modalidades.
Tus tonos verdes no tienen nada de original, se parecen a los de casi todos los follajes habidos y por haber. Ya se sabe, esos colores que pueden evocar materias tiernas o viejas y un tanto marchitas. Como ventaja estaría que cuanto más se acerca la sección a los cafés sabremos que la sequía es más presente y la frescura un asunto del pasado.
Muchas hojas te permiten murmurar el quejido cuando el viento te pasa por en medio y bailar al son de las circunstancias. Que las hojas sean casi idénticas ayuda a que no proliferen envidias y enredos.
Casi al final, en cada folio llevas la reproducción a cuestas: una semilla para que la naturaleza nunca se desprenda de ti ni de tus raíces, colores y formas. No en vano (y no te ofendas) algunas personas dicen que eres una plaga.
Eres más bien chaparra, saltándote las piernas pasas de raíz a cuerpo de un trompazo, así que tus caídas no serán muy peligrosas, permítete soñar que la cabeza no se te irá hasta las nubes.
No exageres preguntando para qué sirves. Seguramente de alguna manera completas ciclos naturales que tienen que ver con algún equilibrio de gases o algo por el estilo. Lo que es un hecho es que eres adaptable porque proliferas en todo el planeta con persistencia férrea.
Reafirmas el valioso refrán que dice: ……… “suerte te de Dios que el saber poco te importe”.
martes 12 de febrero de 2008
partir el queso
se trata de partir el queso, no de mirar como lo parten otros. deja la procastinación para épocas de mayor bonanza.... ¿o decadencia?